La primera vez que hice autostop me moría de vergüenza. Estuve parada una buena media hora en el paradero sin animarme a levantar la mano… NO ME SALÍA!!! Mi cuerpo no colaboraba. Hasta que me cansé de mi propio drama y recordé algo muy básico:
Si no levantas la mano, amor de mi vida… NADIE PARA.
Nadie adivina que necesitas ayuda. Nadie sabe que estás ahí.
Esta newsletter es para ti que estás dispuesta a hacer saber que estás ahí y a presentarte desde lo que realmente eres, aunque no tengas todas las respuestas.
Aún falta un paso: Revisa tu bandeja de entrada (o la de spam) y confirma tu correo.
Tirar dedo creativo empieza con ese clic 🚗💨